
Gretell (centro), su madre Idania del Corral Fumero (derecha) y su padre Felipe Kamanel (izquierda), presente como un espíritu luminoso.
Nuestra Historia
La historia fundacional de Opal Studios Music
Todo comenzó en una habitación de hospital.
Gretell yacía en una cama de hospital, luchando contra el cáncer Stage 4. Su cuerpo agotado, su espíritu resiliente. Una noche, entre el sueño y la fiebre, su padre Felipe Kamanel apareció. No dijo muchas palabras. Solo le dijo: «La música.»
Gretell despertó confundida. ¿La música? ¿Qué quería decirle su papá? Pasaron días, tal vez semanas, antes de que las piezas comenzaran a encajar.
Un día, Gretell se sentó con su mamá, Idania del Corral Fumero — poeta desde los 12 años, autora de 15 libros de poesía y 2 de narrativa, creadora de 2 composiciones poéticas propias. Y le dijo:
Mamá, quiero hacer realidad tu sueño. Quiero musicalizar tus poemas. Quiero crear un canal de YouTube humanitario para ayudar a pacientes con cáncer y personas que sufren de estrés post-cáncer.
Idania, sin dudarlo, donó sus poemas. Sus palabras. Su alma. Su corazón.
Y entonces, de repente, Gretell tuvo otra idea:
Mamá, ¿podemos hacer eventos e invitar poetas para apoyar nuestro proyecto?
Idania dijo que sí. Y así comenzó todo. A través de su comunidad de Facebook, Idania reunió a escritores de Uruguay, Estados Unidos y toda Latinoamérica. Poetas que donaron sus versos para transformarse en canciones. Poetas que se unieron sin pedir nada a cambio, solo con el deseo de que sus palabras llevaran esperanza a quienes luchan contra el cáncer.
De un sueño de un padre desde el más allá… de los poemas de una madre… de la determinación de una hija de convertir el dolor en propósito… nació Opal Studios Music.
No es solo un canal de YouTube. No es solo música. Es un legado. Es la prueba de que el amor de un padre nunca se apaga, que el amor de una madre no tiene límites, y que del dolor más profundo puede nacer algo hermoso que sana a otros.
Opal Studios Music — Del dolor, nació la música. Del amor, nació la esperanza.